Marga
Hola, es la primera vez que entro en Timidus, y como veo que estáis aconsejando a la gente, he decidido unirme a vosotros para contaros mi pequeña historia. Esta mañana ¡día de Reyes! mi pareja me ha dejado: Llego de casa de mis padres de llevar unos regalos y estaba muy malhumorado, me dice que ha estado pensándolo y que quiere seguir sin mí. Buah, yo me he quedado destrozada y muy impotente por no saber qué diablos ocurría porque la verdad no comprendía ni comprendo nada de lo que está pasando. Desde hace tiempo le notaba cansado, sin ganas de salir ni hacer nada, se pasaba todo el día tirado, iba a trabajar y retornaba como resignado, pocas veces tenía un gesto de felicidad en la cara y yo veía que por mucho que hiciera para intentar animarlo cada vez estaba peor, como más desganado, más callado… Vivimos juntos desde hace un par de años y hoy cuando he llegado como os decía me lo he encontrado esperando con la maleta hecha. Al verme se me ha puesto a llorar, se ha sentado y ha hablado conmigo, muy tranquilamente, eso sí. Me ha contado que lo está pasando mal, que necesita soledad porque siente que no congeniamos, y que su vida no avanza, que yo no tengo culpa alguna, que es él que siente la necesidad de estar solo y encerrarse en sí mismo para colocar sus pensamientos. Me repite mil veces que yo para cualquier hombre seria la mujer perfecta, pero que él ahora no me ve de esa manera, que me quiere y no quiere hacerme daño, pero que hay algo en mí que le saca de quicio. También me ha asegurado que no existe ninguna otra mujer. Y yo no me lo creo. No sé qué hacer porque después de hablar pasó de un no rotundo a vamos a darnos un tiempo sin vernos para que pueda estar solo y ver qué pasa. No sé si pelear por él o apartarme como me ha pedido para ver cómo se desarrollan los acontecimientos. En fin, eso es lo que hay.



Menudo panorama navideño, menos mal que ya se acaban las fiestas…
¡Ánimo!
Estamos contigo, Marga.
Gracias por los ánimos, lo cierto es que sigo destrozada. He hablado con él una vez pero se oía fatal y se ha cortado o me ha colgado, a saber. Probablemente lo último porque lo he llamado más veces y no me lo coge. Un asco. Tampoco quiero que se note que voy tras él pero estoy muy mal…