Tere
Qué tal, quiero contarles algo que me angustia mucho. Tengo 25 años, soy una joven abogada, pero no logro ni por casualidad mi independencia económica. En los lugares en los que he trabajado acabé yéndome porque me sentía explotada y sufría mucho para llegar a fin de mes. Decidí abrirme hace poco un pequeño despacho pero es muy difícil progresar en este mundillo y los números no me cuadran. No sé si viene a cuento aquí y debería mejor haber escrito en la tribu de psicología pero estudié derecho porque me lo impusieron mis padres. En verdad que no creo sea esta mi verdadera vocación, pero bueno, ya que estamos en ello pues ahí sigo pero no logro sentirme realmente una abogada, siento como que todo el mundo desconfía de mí y que no me toman en serio en nada porque en verdad no tengo ni idea de lo que hago. El problema más gordo es que estoy obsesionada con conseguir dinero, pero no logro ahorrar, y a veces hasta les saco dinero a mis familiares y amigos y eso me hace sentir fatal y me hundo pero no pienso en otra cosa que no sea amasar dinero, y eso que no soy una manirrota ni una compradora compulsiva o algo similar, no, simplemente deseo estar tranquila económicamente pero no puedo conseguirlo y me siento la peor de todas. Solo cuando junto dinero me siento de buen humor, si no me hundo y trato mal a los que me rodean y estoy de un humor de perros. ¿Qué me pasa? ¿Tan difícil es progresar? Gracias por leerme.



Pues a cuenta de esto, o algo parecido, acabo de leer un artículo en el que (con datos de sondeos y encuestas) afirman que las mujeres prefieren en un 81% a un hombre con dinero que a un hombre atractivo (solamente el 19%). Sobre todo a partir de que cumplís 30 años en adelante.
Puf, q mal rollo, si que somos malas, sí. Pero hay de todo, supongo. Yo busko un chiko q me haga d reír. Jajajajaja
Pues a cuenta de lo que te pasa, @tere, son muchos los que se han preguntado alguna que otra vez cuánto dinero se necesita para ser considerado rico… Pues según he leído alguna vez, unos 120.000 euros. Todo según la opinión de la gente, o sea, nosotros situamos alrededor de esa cifra la linde que separa a los grandes adinerados de la clase media.